Cacerolada 78 #EuropaMata

Como cada viernes a las 19h nos convocamos frente a subdelegación de Gobierno, en la plaza de los Pinazo para denunciar la situación de miles y miles de personas solicitantes de refugio.

 

Lo que surgió como un acto rabioso y de protesta frente a la noticia de personas refugiadas disparadas y asesinadas en la frontera de Turquía, se ha convertido en un acto que ya lleva 78 semanas y que tiene como principal objetivo la visibilización del drama y la barbarie que ocasionan  las políticas migratorias Europeas actuales.

 

Nuestra cacerolada es un acto político de denuncia, no queremos hablar de caridad, no queremos un discurso paternalista. Exigimos el respeto a la legalidad y a los DDHH.

Estas son las ráfagas que gritamos el viernes 17 contra la Europa Fortaleza

 

 

El Gobierno español pone multitud de trabas a la agrupación familiar de las personas refugiadas, siendo esta fórmula, una de las escasas vías seguras y legales, para escapar de la muerte, del hambre y para al fin, poder estar con tus seres queridos.

La consecuencia de estas trabas, es que las obligan a dejar todo su dinero en las mafias y a jugarse la vida para estar con su familia.

 

Pero esto no es exclusivo del gobierno español y cientos de madres y padres esperan durante años a que Europa les autorice a poder estar con su familia.  Una Europa que no solamente se ha deshumanizado, sino que ahora va también contra natura.

 

Sobre esto se realizó una encuesta en 2016 a las personas que consiguieron llegar a Grecia. De las personas encuestadas, el 44% era de origen Sirio y el 20% de origen Afgano y sólo buscaban reunirse con los suyos.

¿Tú lo harías??

¿Qué no se hace por un hijo, por una madre, por volver a ver a tu gente?

 

Noviembre 2017, Chios, Grecia. Bebés de solo unos meses de vida, duermen en la calle. Y los campos habilitados para 800 personas, alojan a 2000, por lo que  bebés, niños, niñas y demás personas llegadas a Europa tras viajes de dolor y miedo, duermen en la calle.

Y la historia es tozuda y se repite: “Niños con ojos perdidos y padres y madres asustadas. Esta es la cálida acogida con la que los recibe Europa, tras sobrevivir a la muerte.

 

Noviembre 2017, Chios, Grecia. Cientos de personas refugiadas con 30 o menos años, que ven transcurrir sus vidas deambulando día tras día entre tiendas y hogueras, están sufriendo ataques al corazón. Su pronóstico actual es “la muerte” y su única oportunidad de sobrevivir, es que Europa las trate con la dignidad que merecen, aplicando las leyes  de protección y los Derechos Humanos a los que está obligada.

 

Campos de personas refugiadas en Grecia, 2017. Hay cientos de miles de personas refugiadas bloqueadas en un espacio sin ley ni esperanza; un no-lugar, que está constituido por el Estado griego. En esos campos, la gente empieza a estar desesperada. Llegaron a Grecia pensando que podrían rehacer su vida, gastaron todos sus ahorros, les tomaron las huellas dactilares y ahora están obligadas a permanecer allí; no pueden ir a otros países europeos y tampoco tienen dinero suficiente para volver a Siria, donde muchos de ellos preferirían ir a morir cerca de sus familiares, en lugar de morirse literalmente de pena, donde están ahora.

 

Grecia 2017:  Diarreas y fiebres de más de 39º.

Desgraciadamente este es un cuadro que se repite sobre todo en los más pequeños, y cada vez con más frecuencia. Algunas pocas voluntarias intentan paliar las durísimas condiciones en las que Europa obliga a vivir a las personas que han llegado en busca de refugio. Personas solicitantes de una protección y asilo que la legislación y protección a los Derechos Humanos, reconoce, pero que de hecho, se les niega.

Esto está pasando aquí. En casa. En Europa.

 

Grecia 2017. Las personas refugiadas de Grecia se mueren de pena en ese limbo sin esperanza, viendo transcurrir sus vidas días tras día, en campos de los que no saben cuándo podrán salir, lejos de su familia, de sus amigas y amigos, de sus raíces, lejos de todo lo que les es familiar e íntimo.

 

Sus casas, sus vecinos, su infancia, sus vivencias y emociones, sus canciones, todo les quedó muy  lejos.

Hasta les cuesta encontrar recuerdos en su memoria porque les han despojado de identidad.

 

Estas personas varadas en campos de Grecia, hacinadas, despojadas de sus derechos a vivir dignamente y demasiado tratadas como un desecho humano, comienzan cada vez más a poner fin a sus vidas. Se están matando, se están suicidando.

 

Se queman a lo bonzo, como ocurrió en el campo de Quíos, o el año pasado en Idomeni, se cortan las venas o se ahorcan, incluso chicos y chicas menores de edad.

 

Europa invierte miles de millones de euros al año, para la gestión de las fronteras, militarizándolas y externalizándolas, vaciando de contenido los derechos más fundamentales, como el de asilo.

Europa toma decisiones políticas migratorias miserables, deshumanizadas  y asesinas que tienen un coste humano irreparable.

Son políticas que matan los derechos, la esperanza y los sobreesfuerzos por sobrevivir a situaciones límites e indignas. Pero eso sí, la Europa de hipocresía, falsedad y mentiras, mata en diferido, ni una gota de sangre en sus manos.

 

Libia se ha convertido en un infierno para las personas que buscan refugio en Europa. Quien sobrevive a ese agujero negro, llega con un número tatuado en su piel, como los esclavos de antaño. Relatan todo tipo de torturas y vejaciones a manos de la mafia; si eres mujer, asume que serás violada, puede que te secuestren y entres en una red de trata. Y esto es la consecuencia de una decisión política de los Estados miembros de la UE, y a esto se le ha puesto el nombre técnico de «externalización de fronteras». Suena aséptico, pero no olvidemos lo que hay detrás de estas palabras.

 

Hungría, Septiembre 2017. Un niño refugiado que no aparenta más de diez años, sujeta un cartel  de cartón, mientras espera en las vías del tren de Budapest, (Hungría) que le dejen seguir su camino hasta Alemania.

Está solo.

El cartel dice. SOS, help me.

 

Pero ni siquiera llegar a Alemania será seguro ya que más de 6.500 menores, niños y niñas refugiadas han desaparecido en ese país.

Más de 10.000 niñas y niños desaparecidos desde su llegada a Europa.

¿Qué ha les ha pasado? ¿Dónde están? ¿Cómo están?

 

Pueden estar  muertos o en manos de mafias, chicos y chicas posiblemente explotadas sexualmente, o tiradas en una cuneta porque han traficado con sus órganos… quizás alguno o alguna haya conseguido reunirse con su familia.

No lo sabemos. No interesa que se sepa.

Y nos preguntamos: ¿Qué hacías tú cuando tenías 10 años?

¿También esperabas sola o solo, andando por las vías del tren?

¿Has dormido a esa edad en la calle, lejos de tu familia?

 

La Unión Europea ha realizado acuerdos con Libia, para que ejerza de muro de contención en esa ruta migratoria. Ha destinado cientos de millones de euros para equipar a la guardia costera libia, para mantener y construir más campos de detención y «otros proyectos relacionados con la migración”…. según la declaración que los Estados de UE firmaron el pasado febrero en una cumbre en Malta.

 

Estos acuerdos… han recrudecido … el infierno que ya era Libia para las personas migrantes… y refugiadas…. estableciendo un régimen de esclavitud y subastas de seres humanos ….en un lugar desconocido de Libia, con quien la Unión Europea ha llegado a diferentes acuerdos para frenar las llegadas de migrantes y personas refugiadas a Europa, a través del Mediterráneo.

 

Esta situación también ha sido denunciada por el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, quien … ha calificado de «inhumana» la cooperación de la UE con este país. Libia.

 

También ha puesto sobre la mesa las «condiciones horribles» en los centros de detención de personas inmigrantes y refugiadas…, afirmando que «El sufrimiento de los inmigrantes detenidos en Libia es una atrocidad para la conciencia humana»…,  afirmación realizada … en un comunicado en el que se refirió a la asistencia de la UE a la Guardia Costera para interceptar en el Mediterráneo y devolver a Libia a los inmigrantes y personas refugiadas donde, según la ONU y varias ONG, son retenidas en condiciones inhumanas.

  El periodista Antonio Trives  en un documento para la fundación, “por causa”, informa que en los campos de personas refugiadas en Grecia no les dejan trabajar. No se trata de no quieran hacer nada, es que no les dejan hacer nada, cuando ninguna persona refugiada o migrante que ha llegado a Europa, quiere vivir de la caridad, o como ocurre ahora, acabar metida en un campo cerrado y vivir de la beneficencia.

 

Las condiciones de vida son atroces, un trozo de manta aquí para prologar el espacio, una cazuela rota para meter brasas y hacer un mini fuego, la cocina es un bidón gigante de acero corroído. Sobrevivir día a día, año tras año en estas circunstancias, está haciendo que numerosas personas refugiadas y migrantes de Grecia, mueran de pena y finalmente se suiciden.

 

Pero lo más grave de todo es que esto tiene solución, porque es un problema directamente provocado por unas políticas migratorias irracionales…en las que según datos oficiales de la Unión Europea,  Europa está realizando una inversión de  17.000 millones de euros en tres años, para gestionar el tema de las personas  refugiadas y migrantes.

 

Inversiones de miles de millones de euros, mientras que continúan muriendo por ejemplo, en los campos de Libia, gestionados con ese dinero. Y esto de nuevo, son datos oficiales de la embajada alemana en Níger.

 

Nosotras desde aquí, desde esta cacerolada y las que seguirán, exigimos a nuestros gobiernos y a la Unión Europea, que gestionen bien nuestro dinero y  exigimos otro modelo migratorio que sea humano y respetuoso con los derechos del hombre.

 

Y nosotras gritamos

¡¡¡NO!!! a esta Europa fortaleza.

 

¡¡¡NO!!! a personas refugiadas sin refugio.

 

¡¡¡ EUROPA  MATA!!

 

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